martes, septiembre 15, 2009

Puerto Banús (II).

Último día del verano y personalmente he estado un poco más comprometido con este blog. Como lo prometido es deuda, dejo la fotogalería de coches que me encontré en mi visita por Puerto Banús, su peaje y mercadillo ambulante de vehículos de lujo. No fui el único que iba haciendo fotos. Es una tradición, coche -foto, de ir a museo callejero.







sábado, septiembre 12, 2009

Puerto Banús (I).

Este verano 2009 pase una semana de agosto en Marbella. Uno de los días aproveche para ir a Puerto Banús y ver lo que se movía por allí. Tanto hablar tanto hablar. Es como lo pintan y tampoco es para encumbrarlo. Ante todo, es pintoresco para quienes no han visto tiendas de marca, coches de edición limitada, restaurantes y discotecas exclusivas por metro cuadrado. Me incluyo, y como ya he puesto no tiene mayor interés. Merece más la pena el pueblo pesquero de Marbella, el casco antiguo (si vuelvo, ya escribiré sobre el próximo verano).


Puerto Banús son dos calles. Al margen del resto del núcleo urbano, que bajándome en la última parada del autobús que te deja en El Corte Inglés, había una plaza con una mercado de artesanía. Estuve dando una vuelta por el paseo principal y metiéndome por una callejuela con un arco, salí a la zona de etiqueta. Realmente, la palabra es exclusivo, porque todo en Puerto Banús se traduce en exclusividad. En único. O así lo quieren vender.



En la primera de esas calles, encuentras tiendas de ropa de firma como una de Madonna y restaurantes tan chic como una crepería muy recomendable, sobre todo, por los crepes de dulce. No le llegan a suela de los zapatos a los franceses, por mucho que añadan los ingredientes de los salados en la misma masa y te cuestan el triple sin contar la bebida. Para eso te pegas un viaje a París o te los preparas en tu casa. Están bien.



Siguiendo por esa calle, sales a la otra donde está el peaje de carracos (haré un muestrario de fotografías en el segundo post de Puerto Banús), los locales de moda, el puerto y el mirador de la torre. Si hay coches de todos los colores para deslumbrarte y no tocar, se puede decir lo mismo de las embarcaciones. Como de momento uno no puede aspirar a esas trivialidades, me conformo con las vistas bajo la puesta de sol. Innegablemente bellas.



lunes, septiembre 07, 2009

La zanahoria puede ser dulce.

En la nevera tenía 3 zanahorias para utilizar. Hacer una ensalada o pocharlas en una cazuela no eran opciones. Estaba un poco cansado de lo mismo. Me metí en la página web de Canal Cocina y buscando otra cosa opuesta encontré un batido de zanahoria. No un consomé ni nada parecido, sino algo dulce.
Seguí las instrucciones: limpiar, trocear y batir las zanahorias con la leche condensada, un yogur (la receta pone 2) y el agua hasta tener una mezcla homogénea. Poner en la nevera a enfriar y cuando esté listo, echarle nata montada. Tampoco tenía y no creo que le haga falta. La leche condensada lo hace bastante dulce y la frescura de la compota lo hace perfecto para el verano o los días que quedan de él.

jueves, septiembre 03, 2009

Un día en Villalón.

En este verano que se despide ya, fuimos a una aldea de Fuente Palmera en Córdoba, lo mismo que hicimos en Estepa.
Villalón es una aldea de unos 350 habitantes que se podría considerar perdida en la nada, por el acceso que tiene, sino fuera porque está a 5 kilómetros de Fuente Palmera. Dando una vuelta por las calles del pueblo y por los caminos la zona, rebosaba la paz. Apenas me encontré 3 personas, y en todo momento, me acompañó el rubor de la naturaleza.



La visita por Villalón consiste en ir a la plaza con columpios que te da la bienvenida al entrar en la localidad y a la iglesia, tirando calle abajo. El mejor lugar es a las afueras, rodeando la colonia, donde hay una fuente (abrevadero) y sientes como formas parte de la naturaleza. Ella te envuelve mientras desciendes entre los naranjos y contemplas el paisaje característico de la vega del Guadalquivir hasta llegar a la apacible sombra y frescor que embalsama el agua.


miércoles, agosto 26, 2009

Puerto de Santa María.

A la vuelta de Cádiz hicimos una parada deliberada en el Puerto de Santa María. Alargando los tres días en un cuarto en la provincia gaditana y pasar el día en la playa.
El pueblo no tiene mayor relevancia. Es como una extensión de la capital o una urbanización gigantesca destinada al turismo de sol y playa. Sólo hay que mirar a las espaldas de uno, tumbado en la playa, y ver la línea de bloques de pisos que hay en primera línea. Por detrás, todo son chalets y casas unifamiliares. Además de las amplias zonas de aparcamiento, que uno se pone a pensar si habrá gente natural de ese pueblo.



La playa o playas del Puerto, con esas extensiones son como si fueran más de una, no parecen tener fin. No alcanza la vista. Tanto a lo ancho como a lo largo no hay problemas para pinchar la sombrilla y suele ser de las playas multitudinarias de la costa andaluza. Exclusivamente para su uso turístico, placentero y lúdico. Lo que es ir a la playa.
Teniendo similitudes con la playa Victoria de Cádiz, no tiene el mismo encanto porque al frente ves el puerto y no hay vistas ni a un castillo ni al conjunto histórico que posee la capital.

viernes, agosto 21, 2009

3 días en Cádiz (III).

Después de pasar el día en la playa e hincharnos de comer pescaíto, tocaba volver a la residencia universitaria, ducharse y salir a la noche gaditana.
Quedarte por el casco histórico de Cádiz es una buena opción; si no has tenido tiempo de ver la ciudad, y además, te ofrece una gran variedad de pubs y restaurantes de tapas a la tenue luz de las farolas y de su historia milenaria. Vas entre callejuelas, sales y rebasas, descubriendo algo nuevo en ellas hasta el impacto de sus plazas. Como si brotase una sensación dentro de ti ante el aroma del mar, la vida latente y sus monumentos de Puerta de Tierra para adentro.




Los precios no desentonan mucho de una punta a otra de Cádiz y de la franja horaria, así que no pasen por alto ninguno desde la plaza San Juan de Dios, paseando por Canalejas hasta la plaza de San Antonio. Varíen de establecimientos, prueben todo lo que puedan, y en especial, una panadería cerca del puerto y las heladerías artesanas.

Dio la casualidad y ya íbamos con la idea de ir a la noche de las barbacoas del Trofeo Carranza. No cabía ni un alfiler en la playa Victoria ni en el paseo y puedes tener la oportunidad de ver a los jugadores de fútbol que disputen el torneo de verano.



martes, agosto 18, 2009

Out.

La novela de suspense de Natsuo Kirino, 'Out', es un recorrido por las vidas de cuatro mujeres hasta rozar el costumbrismo japonés en Tokio. Desde el principio nos introducen en su rutina en la fábrica de comida rápida donde trabajan y su vuelta a casa, que además sirve para adentrarnos en sus personalidades, inquietudes y relaciones personales.
La historia recorre las miserias del alma humana reflejadas en estas mujeres, que se ven envueltas en un asesinato. Las protagonistas serán conducidas por los bajos fondos de la ciudad y despertarán a ciertos tipos que las arrastrará al infierno. Llegará un momento en sus vidas que no sabrán quién es el verdadero monstruo ni cómo han llegado hasta ese cierto punto.
'Out' no difiere mucho de las novelas negras, sino fuera por como la autora nos narra la acción a través de los distintos puntos de vista de los personajes. Cada personaje tiene su percepción al vivir la misma situación e interrelacionarse con el resto de la fauna japonesa.